EN EL BOSQUE




Oye el lamento agudo de la hoja

que cruje machacada por su paso;

van sus hombros cargados de fracaso

y su alma, saturada de congoja,

quiere encontrar un cielo que la acoja.

Se ha internado en el bosque, enajenada,

por la senda que lleva hasta la nada

donde hallará por fin paz y reposo,

maldiciendo al destino riguroso

y huyendo de su vida atormentada.



COMBUSTIÓN



Como en una espontánea combustión

sentí el fuego saliendo de mi entraña

con una sensación violenta, extraña,

comprendí que me ardía el corazón

arrasado por la desilusión.

Se redujo a cenizas al momento

y al instante perdí el conocimiento
.
En el hueco del pecho un frío horrible,

puñalada asesina e invisible,

me liberó de todo sufrimiento.







EL POZO (OCTAVA REAL)




En el oscuro fondo de agua quieta

reflejaba mi faz el negro espejo;

la tristeza de un rostro que se agrieta

contemplé en la quietud de ese reflejo,

una vida baldía que vegeta

y una arruga que frunce el entrecejo.

Para borrar mi cara, antes de irme, 

un guijarro lancé con mano firme.