17.7.26

AYER SOÑÉ CONTIGO


Ayer te recobré
solo por un momento.
Apoyé mi cabeza
blandamente en tu pecho,
tú dijiste una broma,
algo que no recuerdo,
sonreías, alegre,
como solías serlo,
y al instante siguiente
me giré al lado izquierdo,
alargando la mano
para tocar tu cuerpo,
pero no encontré nada,
tan solo estaba el hueco
donde antaño estuviste,
y yo sentí de nuevo
el frío de tu ausencia
y el abrazo del miedo.

RELOJ DE ARENA




Mientras cae la arena con desidia
y el reloj de la vida, imperturbable,
se mofa de mis dramas,
dejo pasar las horas.

Ya no lucho por retener el tiempo,
ni llenar cada rato
de afanes y vivencias,
pero siento la culpa
si me invaden la inercia y la apatía.

Dentro, una voz indómita y tenaz
me susurra sin tregua:
tu existencia es finita.

Y me inunda la angustia
sin darme ni un respiro.

Cuando el aire ya no entra en mis pulmones,
realizando un esfuerzo sobrehumano
doy la vuelta al reloj, con decisión.