19.7.26

¿Y MIS DÍAS AZULES?



¿Y mis días azules
por dónde se marcharon?
Si echo la vista atrás,
y al pasado viajo,
no están en los recuerdos
de los tiempos lejanos,
o aparecen difusos,
imprecisos y vagos.
Los hubo, no lo dudo,
mas fueron eclipsados
por unas sombras grises
que los volvieron pardos.


Esa dicha completa
con su prístino halo,
que te envuelve perfecta
desde el alba al ocaso,
¿existió alguna vez
o fue un delirio vano?
No pudieron asirla
con firmeza mis manos,
o quizás con crueldad
y ajenos a mi daño,
impasibles e impíos,
me la hurtaron los Hados.

17.7.26

AYER SOÑÉ CONTIGO


Ayer te recobré
solo por un momento.
Apoyé mi cabeza
blandamente en tu pecho,
tú dijiste una broma,
algo que no recuerdo,
sonreías, alegre,
como solías serlo,
y al instante siguiente
me giré al lado izquierdo,
alargando la mano
para tocar tu cuerpo,
pero no encontré nada,
tan solo estaba el hueco
donde antaño estuviste,
y yo sentí de nuevo
el frío de tu ausencia
y el abrazo del miedo.

RELOJ DE ARENA




Mientras cae la arena con desidia
y el reloj de la vida, imperturbable,
se mofa de mis dramas,
dejo pasar las horas.

Ya no lucho por retener el tiempo,
ni llenar cada rato
de afanes y vivencias,
pero siento la culpa
si me invaden la inercia y la apatía.

Dentro, una voz indómita y tenaz
me susurra sin tregua:
tu existencia es finita.

Y me inunda la angustia
sin darme ni un respiro.

Cuando el aire ya no entra en mis pulmones,
realizando un esfuerzo sobrehumano
doy la vuelta al reloj, con decisión.